Historia Abordamos una de las páginas más trágicas, pero políticamente más trascendentales, de la historia del movimiento obrero mundial: la lucha heroica y consecuente del grupo del centralismo democrático (los “decistas”). Mientras que a finales de la década de 1920 la mayoría de los opositores dentro del partido albergaban ilusiones fatales sobre la naturaleza del Estado soviético, fueron precisamente los decistas (T. Sapronov, V. Smirnov, entre otros) los primeros en extraer una rigurosa conclusión marxista: la contrarrevolución se había consumado, el PCU(b) y la maquinaria estatal se habían transformado en instrumentos de explotación capitalista hostiles al proletariado y, por consiguiente, lo que se requería no era una reforma interna del partido, sino una nueva revolución y la creación de un nuevo partido verdaderamente obrero. El valor particular de este material histórico reside en su disección implacable de la ideología de León Trotsky y sus partidarios. A través de documentos históricos, demostramos cómo la negativa de Trotsky a reconocer la naturaleza burguesa del régimen estalinista lo condujo a un centrismo ruinoso: a vanas esperanzas en un “giro a la izquierda” de la burocracia y a la sustitución de un verdadero análisis de clase por disquisiciones abstractas sobre la “situación internacional”.